miércoles 22 de diciembre de 2010

Por fin, una entrada bitacoresca

Hace poco hablé sobre mi próxima exposición (la que yo estaba segura organizaría a más tardar en marzo de 2011), que tenía todo planeado, listos los bocetos, el lugar, en fin... lo que no tenía contemplado es que en ese momento estaba en un clímax de adrenalina por haber trabajado sin cesar durante siete meses para la película Héroes Verdaderos -pinté casi 200 fondos, es decir aproximadamente 20% de la película- y que toda esa planeación era una manera de sublimar lo no pintado en ese tiempo.

Ahora, meses después, resulta que mis bocetos y organización sólo sirvieron como un mero pretexto para mi trabajo reciente, ya que las ideas que tenía involucraban necesariamente una pintura figurativa, cosa que no se me está dando, además de que he perdido el interés en esa exposición como tal (aunque algo de dichas ideas se alcanza a traslucir en mis nuevas pinturas).

Al principio me costó aceptar que no habría tal exposición en marzo, pero luego descubrí la tranquilidad de trabajar cada pintura por sí misma, sin necesidad de relacionarla con algún proyecto o tema en especial. Desde 2004, salvo algunas excepciones, venía pintando “por proyecto”, es decir, con una exposición en mente y casi con una museografía imaginaria. Expuse cada año, individualmente o en colectivas donde presentaba un buen número de pinturas, con todo y que pasaba buena parte de mis días trabajando en una oficina. No negaré que esta manera de trabajar me permitió un crecimiento al ceñirme a un tema o bien a un aspecto técnico, como enfocarme en composición y no tanto en color, por ejemplo, en 2007.

Pero este año, al finalizar la producción de la película, y al pasar el momento de adrenalina, tuve un lapso de abrumador cansancio y me di un merecido descanso (a nivel creativo, aclaro, ya que unas vacaciones no han sido posibles aún). Empecé a pintar con calma, en pequeño formato y sin planear más allá de cada pintura. Se puede ver parte de este trabajo en mi blog de pintura, además de algunos dibujos en carbón o pastel en papel membretado.

Teresa Clark
"Canción"
Oleo/acrílico sobre tela
50 x 50 cm.
2010


Comencé, nuevamente, la búsqueda de un lugarcito en el mundo del arte, o al menos de las ventas de arte, con la esperanza de encontrar comprador en estas fechas navideñas. Pero como la necesidad no se detiene tuve que buscar también trabajo como fondista, el cual afortunadamente encontré en un proyecto que se estrenará en el cine a fines del año que viene.

Así es que otra vez estoy trabajando como fondista para animación, en otro estudio y aprendiendo nuevas cosas (parte de lo que hago es para fondos en 2D y parte son texturas para fondos en 3D). Esta vez las condiciones son más amigables: trabajo desde casa y tengo más control sobre mi tiempo. Por suerte soy disciplinada y si bien el primer mes tardé en organizarme, me he podido dar el espacio para dedicarme a mis pinturas. Si algo aprendí en la producción pasada es que no importa cuánto me guste pintar fondos, mi trabajo personal reclama su lugar, independientemente de que no se puede ser pintor más que pintando.

Y, ¿quién iba a decir? Resulta que algo de mi trabajo sí será mostrado, no en marzo sino en abril, en un contexto distinto de la típica exposición, pero no por ello menos “culto”. Ya les contaré en su debido momento.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada